Los operadores de telefonía móvil comienzan a ocupar, poco a poco, las frecuencias de 800 megahercios que hasta abril eran usadas por las televisiones digitales y que quedaron liberadas para que estas compañías puedan ofrecer servicios avanzados 4G y alcanzar velocidades muy superiores a las actuales.
El Dividendo Digital impuesto en toda
Europa ha devuelto estas frecuencias a las compañías móviles, que en el
caso español pagaron más de 1.600 millones de euros por disponer de
ellas. El despliegue ha comenzado este verano, pero los problemas no han
tardado en surgir.
Al 'encender' estas frecuencias, Movistar, Vodafone y Orange
están provocando interferencias en los servicios de Televisión Digital
Terrestre (TDT) de los hogares. Según las fuentes del sector
consultadas, unos tres millones de hogares podrían sufrir (ya un buen
número lo están sufriendo, aunque por ahora es de forma puntual)
interferencias en sus televisiones por el uso de la banda de frecuencia
de 800 Mhz para los servicios móviles.




